viernes, 9 de mayo de 2014

CRISIS DE IDENTIDAD PROFESIONAL




Cuando a un niño o a una niña de 6 años le preguntan “qué te gustaría ser de mayor”, lo más probable es que su respuesta sea algo inocente e infantil… lo que sería raro es que respondiera “yo quiero ser analista de cartera de riesgos crediticios, o programador en Java, o business coach o director de marketing on line en el sector textil”. Lo cierto es que a veces tardamos muchos años en descubrir lo que realmente queremos ser… cuando ya estamos demasiado atrapados en compromisos.

El proceso de coaching a nivel de identidad ayuda a encontrar la manera de convertirte en lo que realmente quieres ser. Y una forma de empezar es preguntarte qué es lo que de verdad te apasiona, aquello que crees que podrías hacer bien, incluso mejor que otros.

Hasta hace unas pocas generaciones, esa pregunta de qué te gustaría ser, era algo que ni se planteaba… porque ya estaba decidido de antemano. Por ejemplo, en nuestra cultura, el hijo mayor solía hacer lo mismo que su padre, el más pequeño se hacía cura y los demás hacían lo que podían. Por supuesto, si eras mujer estaba ya clarísimo.

Actualmente disponemos de tantas opciones, que pueden llegar a crear confusión y miedo a equivocarse. El dilema básico está entre hacer lo que de verdad te gusta (si es que lo sabes) y lo que te va a dar dinero para vivir. Solemos tomar esa última opción, por cuestiones prácticas y condicionados por el entorno.

Pero al llegar a cierta edad -hay quien a los veintitantos o hay quien a partir de los cuarenta- empiezas a darte cuenta de que lo que haces, aunque te dé dinero, no te satisface. Y entonces las cosas se complican, porque o te enfrentas a la situación y tomas una decisión, o va a ser tu cuerpo (entiéndase sistema nervioso, inconsciente o alma) el que empezará a dar señales, sobre todo en forma de ansiedad, estados depresivos, o síntomas raros o resistentes a los tratamientos habituales.

Este tipo de crisis de identidad profesional, es decir, el no sentirse a gusto con el propio trabajo (o con el estilo de vida que conlleva), equivale a lo que antiguamente –ya en tiempos de Sócrates y Platón- se conocía como la “llamada del alma”. Se trata de un proceso universal –arquetípico- en que es aconsejable tomar conciencia del propósito de la vida. Y si la persona afectada por este tipo de crisis empieza a sentirse bloqueada, debe ser capaz de pedir ayuda profesional. Ahí entra en escena el Coaching de Identidad.

La finalidad del proceso de coaching es ayudar a la persona a descubrir su verdadero potencial, actuando a diferentes niveles. El primer paso es organizar su mente: experiencia personal, valores, capacidades y hábitos. En segundo lugar se ayuda a definir objetivos, que sean realistas y asumibles. Y en tercer lugar, se debe tomar conciencia de las limitaciones y los riesgos, así como aprender gestionar los posibles imprevistos que van a surgir (seguro).

No es fácil, porque se trata de tomar decisiones arriesgadas, en que lo único que está claro es lo que se pierde. En cambio, lo que se gana puede suponer un tremendo esfuerzo. Así que el recurso más importante es tener confianza en uno mismo. Y esta confianza, en parte proviene de dentro, de la ilusión y las ganas de vivir; y en parte surge de la capacidad de resistir y superar el infierno personal. Por eso, este proceso se considera como una versión actualizada del arquetípico viaje del héroe: hay que enfrentarse a los propios demonios para recuperar la libertad de ser tú y vivir la vida que quieres. 

En el fondo, a pesar de las circunstancias externas, en la vida tenemos dos opciones básicas:
- Una es la de sobrevivir (que para la mayoría ya está bien), es decir, mantenerse dentro del área de comodidad, siguiendo la tendencia general y evitar complicarse la vida. Es una opción conservadora, en que se valora la seguridad.
- La otra opción es vivir la auténtica vida personal, que supone asumir riesgos, esforzarse, fracasar, volver a intentarlo con más ganas (y a veces volver a fracasar), seguir luchando… y finalmente sentirse libre, llegando a ser la persona que quieres ser de verdad. Ese es el auténtico éxito.

Y en temas de identidad, sólo tú decides.

Dr. Alex Santos Forrellad

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