domingo, 4 de marzo de 2012

Cambia tu percepción del mundo




Por lo que parece, estos últimos meses han sido bastante movidos para casi todo el mundo. A veces ocurre que las tensiones y las dificultades se contagian, como la gripe, creando un ambiente enrarecido en que todo lo que puede salir mal, sale peor.

Las épocas difíciles ponen a prueba tu "mapa mental" y te obligan a hacer los ajustes necesarios para continuar tu camino. Como decía Viktor Frankl, si no puedes cambiar la realidad, es el momento de cambiar tu percepción del mundo.

Esto es lo que ahora nos toca vivir y realmente no hay escapatoria posible. Lo más inteligente es afrontar la situación, tratando de cumplir la parte que nos toca a cada uno. Es cierto que somos víctimas de un sistema perverso, pero eso ya lo sabíamos... ¿o no?

¿.... Y cómo cambiar nuestra realidad?

En el fondo todos buscamos lo mismo, sentirnos bien. Y para conseguirlo, primero es aconsejable tomarse el tiempo necesario aprender a estar bien con uno mismo, y tratar de descubrir qué es lo que de verdad vale la pena. Esto además ayuda a estar mejor con los demás.

El otro punto es prestar atención a la realidad externa de una forma creativa, haciendo que la parte que depende de tí funcione lo mejor posible... y dejar de obsesionarse con lo que ya no se puede cambiar.

Y resulta muy interesante saber que nuestra manera de interpretar la realidad puede cambiar nuestra biología. Es lo que explica el Dr. Lipton en su libro "La biología de la creencia". En sus trabajos científicos para desarrollar la epigenética, el Dr. Lipton ha descubierto que las cosas no son como parecen ser, no al menos como nos enseñaron en la escuela o en la universidad, y por supuesto no como nos habían hecho creer.

Y para el inconsciente:

Siempre tratamos de tomar la mejor decisión, en función de nuestra experiencia y conocimientos, pero no podemos evitar la influencia de algo que se escapa a nuestra conciencia, como se refleja en este poema de Rumi:

¿Quién hace estos cambios?
Disparo una flecha a la derecha
Cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado y me encuentro
perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero
Y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros
y me caigo en ellas.
Debo sospechar
de lo que quiero.

Ciertamente vale la pena reflexionar acerca de porqué haces lo que haces y qué es lo que realmente valoras...

Dr. Alex Santos Forrellad